Archivo de la etiqueta: referéndum

Cuando falla la prensa (quedan los blogs)

No sólo con la palabra, John Manuel Silva: cuestionar a la mayoría.  Tracción de sangre, José Roberto Duque: Revolución Comunal  Venezuelan Politics and Human Rights: La cámara del eco

En su blog No Sólo con la Palabra, John Manuel Silva reivindica su derecho a cuestionar a quienes votan por el gobierno. La polarización en Venezuela se debería a un proyecto que pretende “pulverizar” a sus opositores. Esto implica no reconocerles, por lo que a su vez, estos encuentran “imposible convivir con quienes los gobiernan”. Los amigos chavistas serían capaces de visitarlo y hasta cuidarlo en el hospital si la Guardia Nacional lo reprimiera, pero incapaces de exigir que no lo repriman.  El chavismo es una mayoría que no cree en el derecho ajeno, que en lo personal quiere a sus amigos opositores, pero que no está dispuesta a abogar por sus derechos. “La paz”, sostiene Silva, “no viene de abogar por mis amigos, sino de hacerlo por mis enemigos, por quien desprecio, por quien me repugna”. El dato del texto se debe a Caracas Chronicles.

Para José Roberto Duque, en Tracción de Sangre, es falso que sólo  habrá revolución mientras el chavismo gane elecciones, y opone a la euforia electoral el trabajo cotidiano. Chávez es un aliado, pero la lucha estaría en las bases, especialmente en la creación del Estado Comunal. Esto tomará decenios, según Duque, con aciertos y errores. Una revolución no es un acto de gobierno, y no se puede por lo tanto pretender que sean los jerarcas quienes la hagan. Tampoco implica acabar con la oposición, porque un hipotético país donde todos sean chavistas se anquilosaría inmediatamente. Supone incluso que la oposición ganará algún día y entonces prevé represión y persecuciones, porque toda revolución es por definición “ilegal”, pero no por eso se detendrá. Tomado del blogroll de Mi Jaragual

En Venezuelan Politics and Human Rights, David Smilde encuentra dos elementos en el corazón del fenómeno de la polarización. El primero, una dualidad amigo-enemigo que penetra a extremos únicos la esfera pública. Enumera varios artículos tomados de El Universal como demostración de la “ensordecedora” exageración de una victoria inevitable de Capriles. Sin negar el carácter también falsificador de los medios públicos, los medios privados habrían contribuido grandemente al autoengaño opositor. El otro efecto, muy relacionado, sería el de la “cámara de eco”. La gente sólo se reúne con quienes tienen la misma opinión y se produce un “aislamiento de relaciones” que se manifiesta en ambos bandos. En Venezuela incluso las encuestas son polarizadas, con diferencias entre sí de hasta 30 puntos. Como ejemplo de estos dos efectos coloca a la encuestadora Consultores 21, que dio ganador a Capriles, y cuyos números insuflaban ánimo a la oposición, ignorándose datos como el sesgo de 20 puntos en el referéndum del 2004, y de diez en el de 2009. Una gráfica con el crecimiento de la oposición a lo largo de los procesos electorales ha debido ser leída con variables que la contradicen: incremento de la aprobación del Presidente, incremento de ingresos.

Una clara muestra de cuando la prensa falla, sea oficial o privada.

Cartas radioactivas

Lo que pensó el físico y premio Nobel Werner Heisenberg al participar en el programa nuclear nazi fue siempre un misterio, y ha sido un tema recurrente por el dilema entre seguir la propia conciencia o sobrevivir. Die Welt reseña la publicación, finalmente autorizada por los descendientes, de la correspondencia entre Heisenberg y su esposa Elisabeth Schuhmacher. Las cartas testimonian cómo dos extraordinarias personas mantienen su camino en medio de la catástrofe, amparadas en la cultura de Europa. El programa nuclear agotaba a Heisenberg y lo sometía a depresiones que combatía tocando piano por horas, para luego dedicarse a “su” física. En un párrafo, expresa desconfianza por su discípulo, Carl Friedrich von Weizsäcker, hermano de quien fuera años después presidente de la RDA; Richard von Weizsäcker: el joven noble habla demasiado de una nueva Fe que ha de ser impartida por la espada y el fuego, y habría dicho: “quien no crea en lo mismo que yo, tiene que ser exterminado”.

En unos días se estrenará en Los Angeles, la pieza Radiance: The Passion of Marie Curie, escrita por Alan Alda, a quien conocemos por la serie MASH. En una entrevista para Smithsonian, cuenta su fascinación por el personaje, desde que descubrió que sus cartas son todavía radioactivas. La fuerza de Marie irradia en el siguiente ejemplo: el primer premio Nobel de la científica polaca fue recibido por su esposo Pierre a nombre de ambos, pues no se le quiso permitir subir a la tarima (por ser mujer). Cuando ganó el segundo Nobel, Pierre había muerto y Marie tenía un amante, Paul Langevin. El comité le dijo que no asistiera al acto y renunciara porque su nombre estaba mancillado. Ella contestó: voy a Estocolmo, así que prepárense.  

El Magazine de La Vanguardia entrevistó al director teatral español Calixto Bieito. Habiendo desarrollado su trabajo en el extranjero en un 80%, Bieito pertenece más a Europa que a Catalunya, lugar donde creció. Conocido como provocador, revela que los jesuitas le enseñaron a prescindir de la vanidad: no se puede hacer arte sólo por sorprender. España estaría fallando en la educación, y es un país para irse.

En The New Republic, David A. Bell argumenta que los referendos pueden socavar la democracia. Sostiene que hay dos formas básicas. La primera atañe a cuestiones de soberanía, como reformas constitucionales, o la independencia de un Estado, en las que el poder revierte al pueblo para poder alterar las estructuras, y sería legítima. Pero hay una segunda que sustrae asuntos técnicos de las manos de legisladores electos, para colocarlos en las de personas comunes que no tienen ni el tiempo ni la experticia necesarios. En buena medida, si un legislador llama a referéndum está reconociendo la ilegitimidad de su cuerpo representativo. Y la consulta popular ha sido utilizada varias veces por dictadores, como Napoleón, para perpetuarse. Que el premier Papandreu haya recurrido a esta figura sería cinismo de la peor calaña: disfrazado de idealismo.

Inmanencia, Trascendencia

La actual crisis europea aparenta a veces ser producto de un pragmatismo político de cortas miras, pero tal vez oculte el poder que ejerce la idea de Europa, o la burocracia transformada en un fin.

En Le Monde, Gérard Filoche y Jean-Jacques Chavigné, autores de “Dette indigne”, sostienen que los planes de rescate a los bancos, así como la pretensión de tranquilizar a los mercados, son insostenibles. El Fondo de Garantía Europeo cubre sólo 25% de las acreencias, las medidas de austeridad precipitan a los países en la recesión, y los problemas sociales y políticos son insuperables. En lugar de eso, hay que buscar más democracia. Decretar una moratoria a la deuda pública, auditarla públicamente, y pagar sólo la deuda legítima, luego de referéndum. Europa debe ser realmente federal (con presupuesto federal) y democrática.  

 

Paralelo a la cumbre del G20 en Cannes se realiza el encuentro Business 20 con los empresarios de los mismos países. David Cufré, de Página 12, nos cuenta como le fue a los argentinos: como en un túnel del tiempo, sólo que ahora de espectadores. Habría un clima de horror entre los demás, que estarían dando por descontado el default griego y temiendo el italiano. Los empresarios franceses y alemanes habrían exigido una declaración para levantar el plebiscito griego. Los argentinos, sin entender mayor cosa, como en una casa de locos.

En el blog Nemasco de Rue89, Nicolas Mathieu analiza el film “Des hommes et des dieux”, que trata del sacrificio de siete monjes franceses en Thibirine, Argelia, asesinados durante la guerra civil en 1996 al negarse a abandonar el monasterio. Plantea al cristianismo como una forma de nihilismo, según Nietzche, la contradicción entre el mundo ideal y el mundo real, con sólo dos opciones: suprimir lo que veneramos, o suprimir lo que somos. Los monjes, que han decidido quedarse, luchan entre estos dos polos. La trascendencia contra la inmanencia; el pragmatismo contra el idealismo. El desenlace es trágico.

En cuanto a esta contradicción, el post sobre E.O. Wilson, biólogo evolucionista, y el post sobre Peter Stein y su lectura de la tragedia griega, determinada por la de Nietzche.

Patria es muerte

Para la Revista de Libros, Juan Antonio Rivera comenta  el libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, de Nicholas Carr, quien sostiene que la Red es una tecnología de la interrupción. Al leer un texto hay que decidir si pinchar los links, abrir un correo, cerrar un pop-up, los centros de toma de decisión del cerebro se sobrecargan en perjuicio de la atención y la memoria. Debido al fenómeno de la neuroplasticidad, se producen cambios en la morfología del cerebro, alterando nuestras capacidades. Mientras más usamos la Web, más nos entrenamos para distraernos y no sostener la atención. Perdemos la capacidad de comprender, recordar y aprender de los textos.  

Frank Schirrmacher, de la conservadora Frankfurter Allgemeine Zeitung parece ser el único que comprende que Papandreu llame a referéndum en su país. Escribe que hay horror en Finlandia, Alemania, Francia, Inglaterra, en los mercados financieros, los bancos, porque el Primer Ministro griego quiere consultar la pregunta crucial del destino de los griegos…con los griegos. Ve cada vez más claro que lo que está sucediendo en Europa no es un episodio, sino una lucha de poder entre la primacía de lo político y lo económico. La incomprensión del paso tomado por Papandreu es la incomprensión de la esfera pública en democracia, y del precio a pagar por ella.    

Sasaki Hachiro, kamikaze japonés de 22 años, escribió: veo señales de un nuevo ethos para una nueva era. La revista Piauí entrega un notable compendio del libro Kamikaze Diaries: Reflections of Japanese Student Soldiers, de Emiko Ohnuki-Tierney, que trastocará por siempre nuestra percepción de los kamikazes japoneses. El Estado y los militares recurrieron a 3 mil “niños soldados”, y a mil soldados-estudiantes que eran la élite del país: cultos, cosmopolitas. Tenían que estudiar dos lenguas extranjeras además del latín. Eran obligados de pequeños a leer a Goethe y a Kant, aunque no los entendieran, para que supieran lo mucho que les quedaba por aprender. Los diarios de estos veinteañeros están llenos de referencias a Heidegger, a Marx, al liberalismo, a Lenin, dan testimonio de una enorme sed de saber, profundidad y plenitud. Los mejores textos están en la revista y no en este resumen. Hayashi Tadao escribe: “Japón, ¿por qué no te amo ni te respeto?” La filosofía es un entrenamiento para la muerte. Hayashi Ichizo escribe que los militares están cometiendo un pecado imperdonable: matar civiles y niños en China. Y Sasaki Hachiro otra vez, quien hace gala de un hermoso laconismo pero se deja arrebatar: “¿Qué es el patriotismo? Cómo tolerar la matanza de millones de personas y la privación de libertades básicas a billones de otras por causa de nociones abstractas como patriotismo y patria?”

Subieron a sus aviones, la bandana del Sol naciente en la frente, y fueron todos deshechos. Salvo el cocinero (también está su diario)